Ausencia…
‘’… ¿A dónde fuiste?... No puedo creer lo helado que estás… Ahora me doy cuenta… No me importa que hayas cruzado la barrera de la vida…
Continúo dando vueltas en mi cuarto… Sigues ahí tieso, sin un respiro de vida. Te veo yaciendo en el suelo frio y sé que eres tu, pero mi mente y mi corazón me dicen que ese cuerpo helado ya no eres tu. Te fuiste… pero no dejas de existir, a pesar de las barreras de la vida y la muerte. Mi corazón sigue creyendo que estás aquí, conmigo. Siento un poco de calor, ese calor humano, que nos da tanta alegría al recibirlo a través de un abrazo, una caricia, un gesto de que te importo y que estás ahí.
Estoy a punto de enloquecer. Lagrimas inundan mis mejillas, mi mente hace conciencia de que no tendré más de ese calor propio de ti, el único que me hacia dar sentido a esta matriz de vida. Y llega ese vacío… que carcome mi cuerpo, y se esparce a través de mis venas como veneno que hace doler cada movimiento que hago.
Esos tres males, los que te mencionaba tanto, los que curaste con tanta dulzura e inocencia, esos que sentí por tantos años de confundida existencia. Sí, esta soledad, desesperación y ausencia que ahora me agobian y me toman como un juguete, como las olas de un gran océano juegan con una pequeña barca, divirtiéndose de su infortunio, haciéndola tambalear, dejando en un estado de shock a su único navegante, quien sólo se pregunta: ¿Será que saldré vivo de esta?, ¿será que merece la pena luchar contra las olas hacia ningún lugar?
Me quedo también helado con todos estos pensamientos rondando mi cabeza, y la siguiente pregunta, la definitiva: Y ahora… ¿Qué hago? Tan desesperanzado, tan helado como tu. Éste, es el momento que se destruyen y colapsan todas mis ilusiones y sueños de vida que tengo, QUIERO ENCONTRARTE, es lo único que mi corazón quiere. El solo pensar en el seguir transcurriendo los días, de alguien ‘normal’, continuando su existencia, como un cuerpo sin alma, que muere cada día más, vacío, sin importar las preocupaciones de mis allegados, me hunde en una quietud tenaz que parte todo sentido de razón en mi cerebro, toda buena emoción de mi corazón; este vacío aumenta… no hay nada que lo pueda arreglar, lo único que arreglo este corazón, ahora yace muerto en mi alfombra. Amor, siento demasiado tu muerte, tu ausencia, no es hora de lanzar culpas hacia el corazón de nadie. Sólo continuare en este infierno llamado mundo, como el cuerpo sin alma que soy ahora, te lloraré todas las noches, esta herida nunca cicatrizará, si lo hiciera, te habré olvidado, y espero encontrarte otra vez en algún momento, para volverte a decir con un cariñoso beso ‘’te amo’’…’’
Toda nuestra vida vamos a sentir la ausencia de alguien, sea por barreras físicas o metafísicas, algunas nos dolerán más que otras y nos dejaran tan confusos que no queramos continuar pisando el mundo, tan doloroso es, tan duro. Demasiada es la impotencia que se siente como ser humano al seguir pisando el mundo, con tantos taches y clavos, tantas lágrimas hemos de derramar… Pero seguiremos, y no nos daremos por rendidos, estas otras Heridas que no queremos que cicatricen también nos dan alegría y recuerdos hermosos los cuales permanecerán en nuestras memorias, por los que amamos.

In Memory Of Fabian O. Builes A. & Yango.
‘’… ¿A dónde fuiste?... No puedo creer lo helado que estás… Ahora me doy cuenta… No me importa que hayas cruzado la barrera de la vida…
Continúo dando vueltas en mi cuarto… Sigues ahí tieso, sin un respiro de vida. Te veo yaciendo en el suelo frio y sé que eres tu, pero mi mente y mi corazón me dicen que ese cuerpo helado ya no eres tu. Te fuiste… pero no dejas de existir, a pesar de las barreras de la vida y la muerte. Mi corazón sigue creyendo que estás aquí, conmigo. Siento un poco de calor, ese calor humano, que nos da tanta alegría al recibirlo a través de un abrazo, una caricia, un gesto de que te importo y que estás ahí.
Estoy a punto de enloquecer. Lagrimas inundan mis mejillas, mi mente hace conciencia de que no tendré más de ese calor propio de ti, el único que me hacia dar sentido a esta matriz de vida. Y llega ese vacío… que carcome mi cuerpo, y se esparce a través de mis venas como veneno que hace doler cada movimiento que hago.
Esos tres males, los que te mencionaba tanto, los que curaste con tanta dulzura e inocencia, esos que sentí por tantos años de confundida existencia. Sí, esta soledad, desesperación y ausencia que ahora me agobian y me toman como un juguete, como las olas de un gran océano juegan con una pequeña barca, divirtiéndose de su infortunio, haciéndola tambalear, dejando en un estado de shock a su único navegante, quien sólo se pregunta: ¿Será que saldré vivo de esta?, ¿será que merece la pena luchar contra las olas hacia ningún lugar?
Me quedo también helado con todos estos pensamientos rondando mi cabeza, y la siguiente pregunta, la definitiva: Y ahora… ¿Qué hago? Tan desesperanzado, tan helado como tu. Éste, es el momento que se destruyen y colapsan todas mis ilusiones y sueños de vida que tengo, QUIERO ENCONTRARTE, es lo único que mi corazón quiere. El solo pensar en el seguir transcurriendo los días, de alguien ‘normal’, continuando su existencia, como un cuerpo sin alma, que muere cada día más, vacío, sin importar las preocupaciones de mis allegados, me hunde en una quietud tenaz que parte todo sentido de razón en mi cerebro, toda buena emoción de mi corazón; este vacío aumenta… no hay nada que lo pueda arreglar, lo único que arreglo este corazón, ahora yace muerto en mi alfombra. Amor, siento demasiado tu muerte, tu ausencia, no es hora de lanzar culpas hacia el corazón de nadie. Sólo continuare en este infierno llamado mundo, como el cuerpo sin alma que soy ahora, te lloraré todas las noches, esta herida nunca cicatrizará, si lo hiciera, te habré olvidado, y espero encontrarte otra vez en algún momento, para volverte a decir con un cariñoso beso ‘’te amo’’…’’
Toda nuestra vida vamos a sentir la ausencia de alguien, sea por barreras físicas o metafísicas, algunas nos dolerán más que otras y nos dejaran tan confusos que no queramos continuar pisando el mundo, tan doloroso es, tan duro. Demasiada es la impotencia que se siente como ser humano al seguir pisando el mundo, con tantos taches y clavos, tantas lágrimas hemos de derramar… Pero seguiremos, y no nos daremos por rendidos, estas otras Heridas que no queremos que cicatricen también nos dan alegría y recuerdos hermosos los cuales permanecerán en nuestras memorias, por los que amamos.
In Memory Of Fabian O. Builes A. & Yango.
Pd: LEAN MIS COMENTARIOS PARA QUE SE INFORMEN MEJOR SOBRE EL ESCRITO.
2 comentarios:
ESQUE, YO SI SOY MERO TESO. JAJA, QUE ISPIRACION. UN DETALLE, EL RELATO ES REAL (CON ALGUNAS PEQUEÑAS MODIFICACIONES), PERO, SOY SOLO EL NARRADOR Y NO EL PROTAGONISTA. jej. `;]
especifico mejor el comentario anterior. EL PERSONAJE QUE NARRA LA HISTORIA, ES MEDIO REAL, AY MEDIO LE METI ALGO DE FICTICIO, PERO, IGUAL, ESA PERSONA CON SUS ACTOS Y LO Q MEDIO HA DICHO Y SUS GESTOS, TRASMITE LO ESCRITO POR MI, PS, yo lo interpreté a mi modo. espero q no mal interpreten y q no digan q yo soy el autor en la historia, YO SOY EL NARRADOR DEEE LA HISTORIA.y ps, para mayor información: anderloaiza@hotmail.com !!!
Publicar un comentario